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Carbonada criolla equilibrada: proporciones y orden de cocción

Prepará una carbonada criolla equilibrada con cantidades para seis, orden de cocción y ajustes para que la carne, verduras y caldo queden parejos.

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Carbonada criolla servida dentro de un zapallo ahuecado
Q Company

🍽️ 6 ⏱️ Preparación: 20 min 🔥 Cocción: 80 min

Ingredientes

  • 700 g de carne vacuna (paleta, roast beef o aguja) en cubos de 3 cm
  • 2 cebollas medianas
  • 1 morrón rojo
  • 2 zanahorias
  • 2 dientes de ajo
  • 300 g de tomate triturado
  • 1 cucharada de extracto de tomate (opcional)
  • 700 g de papa en cubos de 3 cm
  • 400 g de batata en cubos de 3 cm
  • 1 kg de zapallo anco o criollo en cubos de 4 cm
  • 250 g de choclo desgranado
  • 150 g de arvejas
  • 6 duraznos secos en tiras o 2 cucharadas de pasas (opcional)
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1/2 cucharadita de comino
  • pimienta y orégano a gusto
  • sal a gusto
  • 1,3 litros de caldo casero sin sal o agua caliente
  • 1 cucharada de aceite

Preparación

  1. Secar los cubos de carne con papel y salarlos apenas.
  2. Calentar una olla ancha con aceite y dorar la carne en dos o tres tandas, retirándola cuando esté sellada.
  3. En la misma grasa, bajar el fuego y rehogar cebolla, morrón y zanahoria con una pizca de sal hasta que estén blandos, y sumar el ajo.
  4. Apagar el fuego unos segundos e incorporar el pimentón, el comino y el orégano.
  5. Añadir el tomate triturado y el extracto, raspando el fondo de la olla.
  6. Devolver la carne, agregar el laurel y el líquido caliente hasta apenas cubrir los ingredientes.
  7. Llevar a hervor, bajar a fuego suave y cocinar con la olla entreabierta 25 minutos.
  8. Sumar la papa y la batata y cocinar diez minutos a hervor suave.
  9. Incorporar el zapallo y el choclo, destapar parcialmente y cocinar 15 a 20 minutos, revolviendo desde el fondo cada cuatro o cinco minutos.
  10. Cuando el zapallo pueda aplastarse, sumar las arvejas y, si se usa, los duraznos secos o pasas, y cocinar cinco minutos más.
  11. Ajustar sal y pimienta.
  12. Dejar la olla destapada los últimos ocho a diez minutos y aplastar dos o tres cubos de zapallo contra la pared de la olla para ligar el caldo.
  13. Apagar el fuego, dejar reposar diez minutos tapada y servir con pan y perejil fresco.

Carbonada criolla equilibrada: proporciones y orden de cocción

Una carbonada criolla equilibrada lleva carne tierna, verduras reconocibles y un caldo corto que se vuelve cremoso solo con el zapallo. Para seis porciones, usá 700 g de carne vacuna, 1 kg de zapallo, 700 g de papa, 400 g de batata y 1,3 litros de líquido inicial. El orden de cocción evita dos problemas clásicos: carne firme cuando la papa ya se deshizo, o un guiso aguado donde todo sabe igual.

La carbonada admite variaciones de casa en casa, pero la idea es estable: una olla con productos dulces y salados, condimentada sin tapar el sabor de las verduras. No hace falta harina ni una salsa espesa. La pulpa del zapallo y una reducción suave dan el cuerpo correcto.

Ingredientes y proporciones para seis platos

Pedí 700 g de paleta, roast beef o aguja y cortala en cubos de 3 cm. La paleta es una opción rendidora; el roast beef aporta buen sabor; la aguja necesita algo más de paciencia. Sumá 2 cebollas medianas, 1 morrón rojo, 2 zanahorias, 2 dientes de ajo, 300 g de tomate triturado y 1 cucharada de extracto de tomate si el tomate está poco intenso.

Las verduras que construyen la olla son 700 g de papa, 400 g de batata y 1 kg de zapallo anco o criollo, ya pelados. Cortá papa y batata en cubos de 3 cm. Al zapallo hacelo de 4 cm, porque es más blando y entra más tarde. Agregá 250 g de choclo desgranado, fresco o congelado, y 150 g de arvejas. Para una nota dulzona, usá 6 duraznos secos cortados en tiras o 2 cucharadas de pasas: es una variante, no una obligación.

Condimentá con 1 hoja de laurel, una cucharadita de pimentón dulce, media de comino, pimienta y orégano. Reservá la sal para el final. Empezá con 1,3 litros de caldo casero sin sal o agua caliente. Si usás un caldo comercial, reduc í la sal del resto de la receta y probá antes de corregir.

La base: dorar y cocinar la carne sin apuro

Secá los cubos de carne con papel y poneles una pizca de sal. Calentá una olla ancha con una cucharada de aceite. Dorá la carne en dos o tres tandas: cada cubo necesita tocar el fondo para tomar color. Si llenás la olla, la carne larga agua y queda hervida; no es un desastre, pero perdés el fondo tostado que le da profundidad al guiso. Retirá los cubos cuando estén sellados, aunque aún crudos por dentro.

En la misma grasa, bajá el fuego y rehogá cebolla, morrón y zanahoria con una pizca de sal. Cuando estén blandos, sumá el ajo. Apagá el fuego unos segundos para incorporar pimentón, comino y orégano: así el pimentón no se amarga. Añadí tomate triturado y extracto, raspando el fondo con cuchara de madera.

Devolvé la carne, agregá laurel y el líquido caliente. Debe apenas alcanzar el nivel de los ingredientes. Llevá a hervor, bajá a burbujas chicas y cociná con tapa entreabierta 25 minutos. Probá un cubo: no tiene que estar listo todavía, pero sí haber empezado a ablandarse.

El orden de las verduras define la textura

Sumá primero papa y batata. Cociná diez minutos a hervor suave, moviendo la olla por las asas o usando cuchara con cuidado. La zanahoria ya habrá empezado a estar tierna y aportará dulzor, mientras que papa y batata conservan estructura. Si ves que el líquido no llega a acompañar la base de la olla, agregá de a poco agua caliente; no inundes la preparación.

Después incorporá el zapallo. Sus cubos grandes necesitan unos 15 a 20 minutos, según variedad. Agregá también el choclo. En esta etapa destapá parcialmente para que el caldo se concentre. Revolvé desde el fondo cada cuatro o cinco minutos, sin batir: querés que algunos bordes de zapallo se desarmen, no que desaparezcan todos los cubos.

Cuando la papa esté tierna y el zapallo pueda aplastarse con un tenedor, sumá las arvejas y, si elegiste esa variante, los duraznos secos o pasas previamente hidratadas. Cinco minutos alcanzan para que las arvejas queden verdes y no pierdan textura. Ajustá sal y pimienta recién ahora.

Cómo lograr un caldo ligado, no una sopa

La carbonada no debe quedar seca, pero tampoco caldosa como un puchero. El punto aparece cuando la cuchara levanta carne y verduras envueltas por un líquido espeso que cae lento. Para conseguirlo, dejá la olla destapada los últimos ocho a diez minutos. Si el zapallo está tierno, aplastá dos o tres cubos contra la pared de la olla y mezclá con suavidad. Esa pulpa liga de forma natural.

Si te pasaste de líquido, no agregues harina. Mantené fuego bajo, destapá y dejá evaporar, revolviendo cada tanto para que no se pegue. Si está demasiado espesa antes de que la carne se ablande, agregá 60 a 80 ml de agua caliente, esperá dos minutos y volvé a mirar. Los agregados grandes de líquido son los que cambian una buena carbonada por una sopa sin remedio.

La dulzura debe acompañar, no dominar. El zapallo, la batata y la zanahoria ya aportan bastante. Por eso los duraznos secos son opcionales y van en poca cantidad. Si los usás, equilibralos con pimienta, tomate y una pizca de comino; no con más sal.

Variantes rotuladas y ajustes de porción

Variante sin carne: reemplazá la carne por 300 g de garbanzos cocidos y agregalos junto con el zapallo. Usá caldo de verduras y mantené el resto de las proporciones. No pretendas que imite la versión vacuna: será una carbonada vegetal, completa y de cocción más corta.

Variante con carne de ave: usá 900 g de pata-muslo deshuesado en trozos y reducí la primera cocción a 12 minutos antes de sumar papa y batata. El pollo se seca si recibe el mismo tiempo que un corte vacuno para guiso.

Para cuatro personas, usá 450 g de carne, 650 g de zapallo, 450 g de papa, 250 g de batata y 900 ml de líquido. Para diez, subí a 1,2 kg de carne, 1,7 kg de zapallo, 1,2 kg de papa, 700 g de batata y 2,1 litros iniciales. Ajustá siempre según la olla: necesita espacio para que el vapor circule y para revolver sin romper las verduras.

Reposo, servicio y conservación

Apagá el fuego cuando la carne se corte fácil, la papa conserve bordes y el caldo tenga cuerpo. Dejá reposar diez minutos tapada. Ese descanso termina de integrar el almidón y baja el hervor, de modo que la porción llega más prolija al plato. Serví con pan y perejil fresco; el ají molido va aparte.

Dividí las sobras en recipientes bajos y refrigeralas dentro de dos horas. Una preparación densa tarda en enfriarse si queda en una olla grande. Conservála hasta tres días y recalentá solo la cantidad necesaria, a fuego bajo con un chorrito de agua caliente. Para otra receta de olla, mirá este guiso carrero bien espeso sin harina. También podés explorar comidas regionales argentinas.

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