Recetas

Carbonada criolla: receta de olla con zapallo, choclo y durazno

Receta de carbonada criolla de olla, con carne tierna, zapallo, choclo y durazno en el punto justo.

Publicado el

Carbonada criolla: receta de olla con zapallo, choclo y durazno servida humeante
Q Company

🍽️ 6 porciones ⏱️ Preparación: 30 min 🔥 Cocción: 75 min

Ingredientes

  • 1 kg de paleta, roast beef o aguja en cubos de 3 cm
  • 2 cucharadas de aceite
  • 2 cebollas medianas picadas
  • 1 morrón rojo cortado en cubos
  • 2 dientes de ajo picados
  • 2 tomates perita maduros, rallados o en cubos
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 750 ml de caldo de verduras o carne caliente
  • 3 papas medianas en cubos de 3 cm
  • 700 g de zapallo anco en cubos de 3 cm
  • 2 choclos cortados en rodajas
  • 1 durazno firme en gajos gruesos
  • 1 hoja de laurel
  • Sal, pimienta negra y perejil fresco a gusto

Preparación

  1. Secá la carne, dorala en una olla amplia con aceite y retirala cuando esté sellada.
  2. Rehogá cebolla, morrón y ajo en el mismo fondo hasta que estén tiernos.
  3. Sumá pimentón y tomate, devolvé la carne e incorporá laurel y caldo caliente.
  4. Tapá y cociná a fuego bajo entre 30 y 35 minutos.
  5. Agregá papas, zapallo y choclo; cociná destapado entre 25 y 30 minutos con hervor suave.
  6. Sumá el durazno firme en gajos y cociná 8 minutos más.
  7. Rectificá sal y pimienta, dejá reposar 10 minutos y serví con perejil fresco.

Respuesta rápida: la carbonada criolla es un guiso de olla con carne, zapallo, papa y choclo; el durazno firme se suma al final para aportar un dulzor leve sin deshacerse. Cociná la carne a fuego bajo y dejá que parte del zapallo se ablande: así el caldo toma cuerpo sin harina.

Por qué es una receta argentina

La carbonada reúne productos muy propios de la mesa criolla: carne vacuna, zapallo, papa, choclo y verduras cocidas despacio en una sola olla. Se prepara en muchas casas con cambios mínimos según la estación o la provincia; algunas versiones llevan batata, otras un toque de tomate, y el durazno aparece como contrapunto fresco y apenas dulce. No es un postre dentro del guiso: debe sentirse integrado al caldo sabroso.

Para que conserve esa identidad, elegí una carne para cocción larga, verduras cortadas en tamaños parejos y choclo en rodajas. La olla no necesita apuro ni espesantes. El almidón de la papa y el zapallo que se abre apenas durante la cocción dan la textura ligada que se busca.

Por qué sale mal y cómo corregirla

  • La carne queda dura. Si hierve con violencia, se contrae y tarda más en ablandarse. Dorala primero y cocinala luego con hervor apenas perceptible; si todavía ofrece resistencia, necesita más tiempo y no más caldo frío.
  • El zapallo desaparece antes de servir. Cortalo en cubos de 3 cm y agregalo cuando la carne ya haya cocido media hora. Revolvé con cuchara ancha y movimientos suaves.
  • El guiso queda aguado. No llenes la olla: el líquido debe llegar a tres cuartos de los ingredientes. Destapá los últimos minutos para concentrarlo y aplastá un cubo de zapallo contra el borde si hace falta cuerpo.
  • El durazno se vuelve puré. Usá uno maduro pero firme, sin almíbar, y sumalo sólo en los últimos 8 minutos.
  • El fondo queda amargo. El pimentón se agrega fuera del fuego o con las verduras ya húmedas; si se quema, amarga toda la preparación.

Ingredientes

  • 1 kg de paleta, roast beef o aguja en cubos de 3 cm
  • 2 cucharadas de aceite
  • 2 cebollas medianas picadas
  • 1 morrón rojo cortado en cubos
  • 2 dientes de ajo picados
  • 2 tomates perita maduros, rallados o en cubos
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 750 ml de caldo de verduras o carne caliente
  • 3 papas medianas en cubos de 3 cm
  • 700 g de zapallo anco en cubos de 3 cm
  • 2 choclos cortados en rodajas
  • 1 durazno firme en gajos gruesos
  • 1 hoja de laurel
  • Sal, pimienta negra y perejil fresco a gusto

Preparación

  1. Secá bien los cubos de carne. Calentá el aceite en una olla amplia y dorá la carne en dos tandas, sin amontonarla. Retirala a un plato cuando esté bien sellada.
  2. Bajá el fuego. En el mismo fondo rehogá la cebolla y el morrón con una pizca de sal durante 8 minutos, hasta que estén tiernos. Sumá el ajo y cociná 1 minuto más.
  3. Incorporá el pimentón, mezclá enseguida y agregá el tomate. Volvé a poner la carne, el laurel y el caldo caliente. La carne debe quedar casi cubierta.
  4. Tapá la olla y cociná a fuego bajo 30 a 35 minutos. El caldo tiene que moverse apenas, sin hervor fuerte.
  5. Agregá las papas, el zapallo y las rodajas de choclo. Si el líquido bajó demasiado, añadí un poco más de caldo caliente, nunca agua fría.
  6. Cociná destapado entre 25 y 30 minutos, hasta que la papa esté tierna y el zapallo ceda al pincharlo. Mezclá sólo una o dos veces para mantener los cubos reconocibles.
  7. Sumá los gajos de durazno y cociná 8 minutos más. Probá, corregí sal y pimienta, y apagá cuando la carne esté muy tierna.
  8. Dejá reposar la carbonada 10 minutos antes de servir. Terminá con perejil fresco y llevá pan a la mesa para aprovechar el caldo espeso.

El punto de la olla y qué servir al lado

La carbonada debe quedar húmeda, pero no caldosa: al pasar la cuchara se ven trozos de carne y verduras unidos por un fondo ligeramente espeso. Si te gustan los guisos de cuchara, podés tomar como referencia este guiso carrero bien espeso, que también logra cuerpo sin agregar harina.

El zapallo anco aporta dulzor y consistencia; si querés conocer mejor cómo responde en otras preparaciones, mirá esta guía de zapallo anco al horno. Para una mesa criolla de invierno, una porción chica de kivevé cremoso puede funcionar como entrada o acompañamiento vegetal, sin repetir la carne.

Variantes posibles

Podés reemplazar una de las papas por 250 g de batata para una versión más dulce, o sumar 200 g de porotos ya cocidos al mismo tiempo que el durazno si querés estirarla para más comensales. Para una carbonada sin carne, aumentá el zapallo a 900 g y usá 400 g de porotos pallares o alubias cocidos; en ese caso, agregalos al final para que no se rompan.

No hace falta usar durazno en lata. Si no conseguís fruta fresca firme, es preferible omitirlo antes que incorporar almíbar, que endulza de más y vuelve pesado el fondo. El choclo congelado también sirve: agregalo en los últimos 12 minutos, ya desgrananado, para que mantenga textura.

Cómo guardar y recalentar

Dividí las sobras en recipientes bajos para que bajen de temperatura con rapidez. Una vez tibias, tapalas y llevalas a la heladera dentro de las 2 horas posteriores a la cocción. Conservada de ese modo, la carbonada dura entre 3 y 4 días. Para freezer, congelá porciones sin perejil hasta 2 meses; descongelalas en heladera y recalentá hasta que estén humeantes en todo el centro.

Al recalentar, hacelo a fuego bajo con dos o tres cucharadas de caldo o agua caliente si se espesó demasiado. No la hiervas durante mucho tiempo: el zapallo y la papa se terminarían de desarmar.

Preguntas frecuentes

¿Qué carne conviene para la carbonada criolla?

Paleta, roast beef o aguja funcionan muy bien porque tienen sabor y se vuelven tiernos con cocción lenta. Cortá cubos parejos para que todos lleguen al mismo punto.

¿Se puede hacer carbonada sin durazno?

Sí. El durazno es un contraste tradicional en muchas versiones, pero no es obligatorio. Si falta, omitilo en vez de reemplazarlo por fruta en almíbar.

¿Cómo espesar la carbonada sin harina?

Usá la cantidad justa de caldo y cociná destapado al final. El zapallo y la papa liberan almidón; podés aplastar un cubo de zapallo para ligar el fondo.

¿Cuánto dura la carbonada en la heladera?

Dura de 3 a 4 días si se enfría rápido, se guarda tapada y la heladera mantiene buena temperatura. Recalentá sólo la porción que vayas a comer.

← Volver al blog