Cultura gastronómica

Día Internacional del Queso Azul: crece su protagonismo en la gastronomía argentina

Cada 9 de octubre se celebra el Día Internacional del Queso Azul. En Argentina el interés por variedades locales y su uso en platos cotidianos y de autor no para de crecer.

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El 9 de octubre se celebra el Día Internacional del Queso Azul, una fecha que pone en valor un producto que, aunque tiene raíces europeas, ya se ganó un lugar importante en las mesas argentinas.

En los últimos años se nota un aumento claro en el consumo y la producción local de quesos azules. Desde pequeños productores de Tandil y de la zona cordillerana hasta las grandes marcas que los ofrecen en supermercados, el queso azul dejó de ser solo ese “queso fuerte” que pocos se animaban a probar.

"En casa siempre había un pedacito de roquefort para la picada de los domingos", cuenta Lucía desde su cocina en Lanús. Ese recuerdo de barrio es compartido por muchos. Hoy, sin embargo, el queso azul aparece en preparaciones mucho más variadas: desde una simple salsa para pastas hasta ensaladas con peras y nueces o incluso en postres dulces.

Los quesos azules argentinos destacan por su equilibrio. Muchos productores locales trabajan con leche de vaca y técnicas que logran un sabor intenso pero no tan agresivo como algunos importados. Esto los hace más amigables para quienes recién se acercan al mundo de los quesos con moho.

En restaurantes de todo el país ya es común verlos en tablas de quesos junto al provolone y el reggianito, pero también como ingrediente estrella: en risottos, en dips para nachos o fundidos sobre un buen bife. La tendencia es clara: se busca sabor y carácter sin complicaciones.

Además, el queso azul marida muy bien con vinos argentinos. Un malbec joven o un syrah con buena acidez realzan sus notas picantes y cremosas. En casa, una copa de tinto y un trozo de queso azul con membrillo o miel son un clásico que nunca falla.

Si querés sumarte a esta tendencia, empezá por poco. Comprá un trozo chico en tu fiambrería de confianza, probalo solo y después incorporalo en tus recetas habituales. Una salsa para milanesas hecha con queso azul, crema y un toque de nuez moscada queda riquísima y se preparó en diez minutos.

El crecimiento del interés por el queso azul muestra que la gastronomía argentina sigue evolucionando sin perder su esencia práctica. Un producto que antes parecía exclusivo ahora forma parte de la rotación semanal de muchas familias.

Consejo práctico: si el queso azul te resulta muy fuerte, combinálo con ingredientes dulces como peras, higos o un chorrito de miel. Equilibra el sabor y lo hace más fácil de disfrutar para todos en la mesa.

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