Sindrome Uremico Hemolitico
2009 SUH es una enfermedad que se caracteriza por presentar destrucción de los glóbulos rojos, disminución de las plaquetas (una de las células principales de la coagulación) y alteración de la función de los riñones. REDACCIÓN. Tema: la vaca Cómo olvidarse de aquellos tiempos en que la “seño” nos p
2009
SUH es una enfermedad que se caracteriza por presentar destrucción de los glóbulos rojos, disminución de las plaquetas (una de las células principales de la coagulación) y alteración de la función de los riñones.
REDACCIÓN. Tema: la vaca
Cómo olvidarse de aquellos tiempos en que la “seño” nos pedía una redacción de un tema y nuestra amiga campera y pampeana aparecía en nuestra imaginación. “La vaca es un animal de cuatro patas. Nos da la leche que es rica. Y mi papá hace asado los sábados porque compra carne de vaca. La vaca hace muuuuu y come pasto… etc., etc., etc.” Toda una semblanza de nuestra infancia. Y el tiempo pasa… nos vamos poniendo viejos y la vaca sigue. Tanto sigue que de ejemplar bueno que mira con ojos de nada, a veces es responsable, sin saberlo de una enfermedad bastante embromada, mire… El Síndrome Urémico Hemolítico. Nombre difícil como difícil su accionar. Esta patología tiene como malvado ejecutor a una bacteria, la escherichia colli cuyo DNI es 0157:H7. Esta cepa es la responsable de la aparición del SUH, sus toxinas (verotoxinas) se encargan de afectar vasos sanguíneos produciendo hemorragias, destruyendo glóbulos rojos, aparejando anemias y llegando a la disfunción renal con la aparición de la IRA (que no es bronca) es decir, la insuficiencia renal aguda. La aparición de esta enfermedad se da en lactantes o preescolares con mayor frecuencia, pero también se puede manifestar en adultos.
Seamos todos Pilatos
Si bien don Poncio se ganó el desprecio de unos cuantos, casi seguro que él nunca llegó a tener este síndrome ya que su constante lavado de manos, era un accionar que evitaba la transmisión de este microbio y por consiguiente no ingresaba por vía oral. ¿Pero qué pasa con nuestros niños? Todos sabemos que ellos andan revolcándose por diestra y siniestra ejerciendo su niñez como Dios manda, pero hete aquí que nos, los adultos, somos los responsables directos para que esa niñez sea cursada sin sobresaltos. Aquí es donde nos debemos “emponciar” y hacer del lavado de manos nuestro y de nuestros hijos una sana costumbre. La mitad de las infecciones bacterianas que ingresan por vía oral se pueden evitar con el simple lavado de manos. Hecho que se debe hacer correctamente, con cepillito y todo y llegando hasta los codos, como cirujano en funciones.
Maaaaa!!! Vamos a Mac Zucundum, Zucundum!!!
Domingo de gloria infantil y locura de padres. Vamos acá…después vamos allá y después vamos a comer una cajita risueña. Todo ideal y familiar, para la foto, vea…. Pero cuando la cajita risueña se abre, puede que termine en el llanto más profundo. El bichito que nombramos arriba, suele estar en los intestinos de la protagonista de la redacción, o sea la vaca. Durante su faenado, las vísceras entran en contacto con los músculos y estos se convertirán luego en cortes de carne. Y aquí comienza el asunto. Casi toda la carne cruda, está contaminada con esta bacteria. Si bien el ácido clorhídrico de nuestro estómago es una buena barrera, a veces no alcanza y la bacteria logra desarrollar la toxina que va a producir el SUH. ¿Cómo evito esto? Simple. Cocino la carne a una temperatura de protección. Debo asegurarme que la carne está completamente cocida y que la temperatura en su interior llegó, como mínimo a los 72º C durante 10 minutos. De esta manera me aseguro que la bacteria murió.
Como ven, este habitante del suelo argentino que rumea y rumea dando la sensación de un animal noble y humilde… lo es. Lo que ella no sabe es que, sin querer y por mala manipulación en la cadena de producción, puede llegar a contaminar su mejor tesoro: la carne. Y a partir de allí producir una enfermedad que si bien tratada a tiempo tiene resolución favorable, en casos graves tiene un 25% de mortalidad.